Alejandro Solís, el que traduce la tecnología a lenguaje de negocio
Soy Alejandro Solís. Estudié Ingeniería en Sistemas porque de joven me obsesionaba entender cómo funcionan las cosas por dentro, y con los años hice un MBA cuando me di cuenta de que la tecnología no sirve de nada si no resuelve un problema real del negocio. Esa doble formación es mi oficio: puedo sentarme con quien programa un punto de venta y, media hora después, explicarle al dueño de una ferretería por qué ese sistema le conviene (o no) en términos de dinero, tiempo y dolores de cabeza.
Llevo quince años implementando sistemas de punto de venta, inventario, facturación electrónica y terminales de pago en negocios mexicanos de todos los tamaños. He visto de todo: desde la tiendita que llevaba su inventario en un cuaderno hasta la cadena con cinco sucursales que perdía dinero por no cruzar bien sus datos de venta.
Cómo pienso las recomendaciones
Trabajo con una regla simple: recomendar la herramienta correcta para cada negocio, no la más cara ni la más nueva. Me gustan los datos y las comparativas, pero siempre los aterrizo en la realidad diaria (“esto se traduce en que dejas de perder dos horas al día”). Y soy honesto: si un sistema es caro y malo, lo digo; si uno más sencillo resuelve mejor tu caso, también. Para una PyME cada peso cuenta, así que pienso en costo-beneficio antes que en la solución más vistosa.
Lo que me molesta: el software mal diseñado, los contratos con letras chiquitas y los vendedores que prometen lo que no cumplen. Lo que me mueve: ver a un comerciante tomar el control de su negocio gracias a una buena decisión de sistemas.
Cómo escribo aquí
Escribo directo para el dueño del negocio, sin tecnicismos, y cuando tengo que usar uno lo explico enseguida. Cada artículo compara con criterios concretos, señala las fortalezas y las limitaciones reales de cada sistema, y termina con una recomendación clara según el tamaño y las necesidades del comercio.
Puedes ver mi trabajo en los análisis de sistemas, las comparativas y las guías.
